El hielo es un alimento. Se sirve directo en bebidas, se usa para exhibir mariscos y para enfriar masas y preparaciones. Por eso una máquina de hielo tiene que producir suficiente, con agua de buena calidad y con una limpieza constante.

1. Calculá cuánto hielo necesitás

Calculá el consumo del día de más venta, no el promedio. Sumá lo que se usa en bebidas, exhibición y producción. Ejemplo hipotético: un restaurante que vende 300 bebidas en su mejor día, con unos 150 g de hielo por bebida, necesita 45 kg solo para bebidas. Sumale un margen para picos y para lo que se derrite en el depósito.

La producción de una máquina se expresa en kilos por 24 horas y depende de la temperatura del agua y del ambiente. En un lugar caluroso produce menos que lo que dice la ficha.

2. Escogé el tipo de hielo

3. La calidad del agua

El agua con mucho sarro o sedimento forma depósitos en el evaporador, reduce la producción y da hielo turbio o con sabor. Antes de instalar, conviene conocer la calidad del agua del lugar. Con esa información se define el filtro o tratamiento adecuado; un filtro no resuelve todos los problemas del agua.

4. Instalación

5. Mantenimiento

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi máquina produce menos hielo en verano?

Porque el agua y el ambiente están más calientes. La producción baja cuando sube la temperatura.

¿Por qué el hielo sale turbio?

Suele ser por minerales en el agua o por suciedad en el evaporador. Revisá el filtro y la limpieza.

¿Cada cuánto se limpia una máquina de hielo?

Según el manual y el uso; en muchos negocios se hace una limpieza a fondo periódica y una revisión semanal del depósito.

¿Necesitás una máquina de hielo?

Contanos cuánto hielo usás en tu mejor día, para qué lo usás y dónde va a estar la máquina.

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